Red Argentina de Mujeres Algodoneras

La Red Argentina de Mujeres Algodoneras busca contribuir al fortalecimiento de la sustentabilidad desde la gestión de sistemas y modos de producción agroecológicos, de economías viables, socialmente justos y ambientalmente sostenibles.

Por ello, el modo de producción de alimentos y fibra de algodón es agroecológico. Cada chacra es interpretada como un sistema de relaciones entre seres vivos y no vivos en todas sus escalas, desde micro organismos, insectos, pequeños vertebrados, e incluye la relación con lotes vecinos y redes locales de consumo e intercambio.
La base de las producciones es el suelo, ya que según el manejo que reciba nutrirá más o menos el plantío. Se realizan prácticas de abonado y cobertura para conservación de nutrientes y humedad. Barreras de pasto elefante, caña u otra variedad para protección contra el viento y problemas de derivas de agroquímicos cuando se aplica en los alrededores son necesarios para proteger al sistema.
La siembra asociada favorece el alojamiento de incontables especies de insectos generando un ambiente propicio para el control biológico. Se procura que exista un cinturón de monte alrededor de la chacra para que los insectos tengan refugio. En las cabeceras del sembrado se colocan trampas para detectar la presencia del picudo del algodonero utilizando sólo la plaqueta con feromona sin insecticida.

Se producen bio preparados para regular problemas sanitarios y fortalecer la fertilidad del suelo. Elaborados a partir de recursos locales para asegurar la disponibilidad del producto, la autonomía de uso y el menor costo posible. Hasta tanto las familias productoras aprenden a hacer sus propios bio insumos, la red se los provee.

Herramientas de aprendizajes

Como un recurso de aprendizaje, se prepararon cajas entomológicas con un muestrario inicial de insectos que cada familia irá completando a medida que aparezcan en sus cultivos. De esta manera se aprenden a reconocer los insectos y qué comportamientos tiene en relación a los cultivos y con los demás organismos. Por ejemplo si parasita los huevos de otra especie, o si poliniza, o depreda al comer hojas o si es un herbívoro al picar las bochas, etc.
En un cuadernillo, cada familia realiza registros de precipitaciones, evolución del cultivo de algodón, insectos que aparecen, prácticas de manejo. Estos datos luego, se convertirán en información valiosa que permitirá interpretar cada proceso en su sistema y los resultados plasmados en la cosecha. A la vez, son un aporte en la construcción de la investigación agroecológica ya que es un campo con vacíos de conocimientos en relación a cadenas tróficas, relaciones alelopáticas, funciones y componentes de los ambientes, umbrales de resiliencia, etc

Valor agregado

Esta biodiversidad de siembra también ofrece la posibilidad de producción diversificada de alimentos, y junto a la agregación de valor emplean la propia fuerza de trabajo familiar. El valor agregado en la fibra de algodón se practica a través de hilado y tejido artesanal, y teñido natural. Con criterio de mercados de proximidad, las familias se abastecen de alimentos como también a sus vecinos y localidades cercanas. Además se aprovechan los puntos de venta de la red para productos no perecederos. La experiencia asociativa de la red fortalece la circulación de dinero, conocimientos, productos, gestiones y respaldos de garantías, entre muchos otros recursos.

Rol de la Agricultura Familiar

Las familias guardan sus propias semillas cada año para autoabastecerse en las épocas de siembra y para intercambiar variedades entre vecinos, miembros de grupos donde participan, ferias de semillas, etc. Así logran conservar y ampliar biodiversidad, generar alimentos naturales, y conservar los gustos culturales desde una actitud soberana.
Esta red, está en permanente construcción. Es necesario continuar con las experiencias agroecológicas junto a los intercambios de saberes, ideas y conocimientos de todos los componentes del sistema para aumentar el éxito de estas diferentes formas de producciones sustentables.