El algodón antes y después del coronavirus

El mundo, está sufriendo el terremoto económico más violento desde los años 30. El algodón forma parte del universo de las comodities y las mismas son el barómetro revelador de todas las tensiones políticas y macroeconómicas que están en juego en el tablero de ajedrez internacional.

En 1929 la caída de los precios de las materias primas agrícolas, (que tenía como telón de fondo un excedente de la producción mundial) precedió al hundimiento de las bolsas de valores.

En 1974, vivimos el primer choque petrolero de la historia, que afecto durante diez años todos los mercados de valores.

En el 2008 estalla una crisis económica que rompe el sistema financiero mundial y el barril de petróleo alcanza un nivel récord de 147 $, precediendo de manera significativa la “crisis de las sobreprimas”.

En el 2011 el algodón bate su récord histórico de 213 cts /lb siguiendo el movimiento de todas las materias primas agrícolas. El anterior periodo deflacionista en el mercado del algodón se produjo entre mitad del 2018 y   agosto del 2019 y fue el resultado de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Las tensiones constantes, provocaron que el algodón caiga hasta 58 centavos por libra en agosto del 2019, lo que significó una caída acumulada de 35 centavos.

En el 2020, ningún fenómeno precedió la pandemia. Los mercados sufrieron un choque debido a la destrucción de la demanda, como en el caso del mercado textil que provoco que el sector del algodón perdiera 5.000 millones de dólares. De esta manera la casi totalidad de las comodities durante los meses de abril y mayo 2020 vieron caer los precios en picada; recordemos que el algodón perdió en un mes 25% de su valor llegando a los 44 cts / lb alcanzando así los mínimos históricos de 2009, cuando llegó a cotizar a 43 centavos por libra en plena crisis financiera y el caso excepcional del petróleo que llego a índices negativos.

Entre tanto, dos reliquias se ilustraban “El oro, alcanzando porcentajes negativos y el hierro gracias a la demanda China.

En enero 20, antes del Covid , el mundo de las materias primas estaba plagado de análisis de sobreproducción y la conclusión de todos los genios y analistas de mercado, fue  que en el mundo, fuera de los imponderables climatológicos, sanitarios y geopolíticos las comodities deberían en el 2020 estar en un ciclo descendente.

Las materias primas se enfrentaban a los caprichos de la oligarquía mundial muy bien representada por el Sr Trump; el petróleo en Irán y Venezuela, la soja para China, el vino para Francia, sin olvidar los metales, y la crisis de la carne de cerdo. El 15 de enero EE. UU. y China, finalmente firman la “fase 1” de un acuerdo comercial en el cual China se comprometía a reducir considerablemente son excedente comercial con los americanos y esto traería la paz y la estabilidad al sector de las comodities. El texto del acuerdo fue negociado en diciembre 2019.

La administración Trump se frotaba las manos, pero en el mismo momento de la firma en la Casa Blanca los chinos tenían una información que los americanos ignoraban. A partir del 7 de enero del 2020 el sagrado “Comité político permanente “de Xi Jinping (el consejo de los sabios) había mantenido una reunión de 10 horas con relación a la epidemia de Wuhan. Los dirigentes chinos sabían que el acuerdo nunca iba a poder ser cumplido ya que “la fuerza mayor” les impediría de mantener sus compromisos. La prueba es que a finales de julio 2020 sobre los 36,5 billones de dólares de promesas de importación de productos agrícolas americanos, China había importado únicamente 8,5 billones. El algodón americano sin embargo no estaba afectado y USA realizo una de las mejores campañas algodoneras de su historia durante la Pandemia.

Nada permitía prever en febrero 2020, la ola gigante que iría a sumergir la economía mundial. La única inquietud venia de China con la prolongación del nuevo año chino. En estos últimos cinco años, China adquirió una importancia capital en su rango de primer consumidor e importador mundial de las materias primas al estado bruto o semi manufacturadas. Los mercados mundiales se encontraban paralizados durante las dos semanas que giraban alrededor del nuevo año chino.

Durante el pico de la crisis entre marzo y mayo del 2020 la demanda mundial de energía y materias primas industriales había caído en un 35%. Por el contrario, los productos alimenticios de la canasta familiar básica no sufrieron el efecto COVID y en algunos casos, se produjo un aumento. El mundo textil vio la demanda desmoronarse y esto, representa hoy, la perdida de dos temporadas (2023). En septiembre pasado a excepción de China ningún país del planeta no volvió a su nivel de producción industrial de antes de la pandemia.

La característica del COVID es la extrema volatilidad en las comodities. Este fenómeno no es nuevo, es por esta razón que en el siglo XIX se crearon los “mercados de valores a futuros”, para poder gestionar esta inestabilidad histórica. Las bolsas nacieron primero para las comodities agrícolas y luego para los metales.

El algodón en la lucha contra el COVID, el algodón tiene propiedades absorbentes, que permiten deshidratar y desactivar el virus, si a esto le agregadas el efecto biodegradable que permite que el algodón pueda impregnarse con nanopartículas antimicrobianas, sitúa el algodón como un aliado imprescindible en la lucha contra los virus, bacterias y gérmenes.

Esto sitúa el algodón en la lucha contra el COVID varios peldaños muy por encima de los productos sintéticos y artificiales.

El Dr. Keshav Kranthi, Jefe de Servicios Técnicos del ICAC nos explica:

“Donde los sintéticos son hidrófobos y repelen el agua, el algodón la absorbe y destruye la envoltura de humedad que rodea y protege al virus”.

 «La superficie rugosa del algodón es mucho mejor para atrapar viriones de tamaño nanométrico que la superficie lisa que se encuentra en las fibras sintéticas, y su punto isoeléctrico más alto es eficaz para reducir la supervivencia del virus y la eficiencia de recuperación».

 

El ejemplo de Brasil

Dentro del ranking de los 10 Brasil ocupa el cuarto lugar como productor mundial de algodón y el segundo como exportador.

Durante la campaña 2018/19 se llegó a una cosecha de 2,7 millones de toneladas, un aumento del 35 por ciento en relación con 2017/18, gracias a un aumento del 37% de la superficie cultivada. Durante la campaña 2019 las exportaciones alcanzaron la cifra récord de 1,6 millones de toneladas, es decir un 65 por ciento más que en 2018, lo cual arrojo una facturación en 2019 de 2.640 millones de dólares, un 55 % más que en 2018. El problema es una vez más la dependencia de China que compra el 35% del algodón brasilero. También si la opción fuera remplazar una parte del algodón por soja y maíz, el problema sería aún peor ya que el 75% de exportación brasilera de soja la compra China. Brasil va a deber luchar además con el estancamiento en el uso industrial interno del algodón.

 

Argentina y el algodón

En estos últimos 25 años la Argentina paso de importador a exportador de Fibra. La realidad después del COVID es la siguiente: Unas 160.000 toneladas de fibra hay todavía en stock de la campaña 19/20. A esto vendrá a sumarse unas 250.000 de fibra de la campaña 20/21 lo cual dará un total de 410.000 T, si tomamos en cuenta que el mercado nacional podrá consumir como máximo 80.000 T  ( y asumiendo que la industria local no dispone de capital para financiar el stock) concluimos diciendo que habrá a la exportación 330.000 T de fibra si tomamos un precio promedio de 65 a 70 cts/ lb; esto nos da: 495 millones de dólares. No olvidemos que 30.000 productores dependen en forma directa del negocio del algodón y 110.000 personas de forma indirecta. No debemos de olvidar a titulo de ejemplo que la calidad C 1/2 paso de abonarse a $ 92 el 4 de marzo 2019 a pagarse 69 pesos el 8 de abril 2019, según el precio de referencia de la Cámara Algodonera Argentina; es decir que bajo un 33% en 33 días¡!!!!!! Casi un 1% por día.

 

Los problemas internos en Argentina

Los problemas sobre los cuales sería conveniente que el gobierno junto con todos los actores de la cadena lleve a cabo una reflexión profunda son:

 

1-La presión impositiva, Tratar de disminuir con un plan progresivo durante cinco años la carga impositiva a través de un mecanismo de incentivos a la exportación, por entrada de divisas. Esto permitiría al sector del algodón jugar con una ventaja comparativa en el mercado internacional frente a otros algodones. El algodón es antes que nada un problema social,  

2Las retenciones a la exportación de la fibra, frena totalmente la exportación y sitúa la Argentina (en donde el coste por ha es uno de los más bajos del mundo $ 600 dólares aproximativamente) en una situación de desventaja frente a otros países productores. En realidad, debería ser lo contrario, es decir, que debería otorgarse un premium a la exportación por favorecer la entrada de divisas.

 

3- La existencia de tipos de cambios diferenciados provoca un desfase total con respecto al precio del algodón y una injusticia económica cara a todos los integrantes de la cadena de valor del algodón. Mientras exista esta terrible e innecesaria distorsión económica es evidente que los productores “retendrán la venta de la fibra “. No es lógico, ni posible que se haga una exportación a una paridad Dólar / Peso de 165 y al final de la liquidación, una vez deducidas todas las retenciones la paridad sea de 68 pesos / 1 Dólar. Esto constituye una aberración económica que no existe en ningún país del mundo e incita a los integrantes de la cadena a buscar otros caminos alternativos. Es clarísimo que el precio internacional de la fibra, teniendo en cuenta la pandemia es excelente y se sitúa entre 70 – 75 centavos la libra.   Es necesario adoptar una coherencia que permita al productor y al exportador poder realizar un plan de tesorería a mediano y largo plazo. Este sistema perjudica en primer lugar al Estado ya que sin exportación no hay divisas y favorece la evasión fiscal.

4- Integración de los bancos al esquema financiero del algodón apoyándose en los warrants, los bancos tienen que volver a su actividad fundamental para la cual fueron creados, es decir, entre otros, acompañar y apoyar a los productores mediante una financiación adecuada y soportable por una materia prima, que por definición no tiene valor añadido. Para esto tienen que poner en práctica, entre otros, un sistema adoptado en todo el mundo que es la adopción de los “warrants” certificados de almacenaje o deposito del algodón como garantía de la financiación acordada. En este sistema deberían de participar todos los bancos provinciales, nacionales y las compañías de seguro. Es de destacar que este sistema ya se utiliza en Argentina en el sector privado desde hace años, pero debería ser institucionalizado. Para que los actores financieros acepten de jugar el juego es necesario que se cumpla el punto 3. 

5- Incentivos a la exportación; no existen hoy en la práctica, los instrumentos financieros necesarios para favorecer la exportación, aunque existen en la teoría, como las cartas de crédito, la posibilidad para los integrantes de la cadena de valor de utilizar el mercado a término para cubrirse contra la volatilidad y la especulación , lo cual provoca que el productor este obligado a pedir al comprador extranjero 90% del dinero adelantado que no es lógico ni comercial y además crea una especulación interna en donde el único perjudicado es el productor ya que el sistema se propaga en forma piramidal siendo el eslabón más vulnerable el que sufre más.

Recordemos que el precio que se pagó al productor tuvo un crecimiento interanual del 5%, en mayo 2020, dentro de una espiral inflacionista en torno al 45% y un aumento de los costos de un 35% si a esto le agregamos el problema de los cambios diferenciados podemos ver claramente que el problema no es la pandemia ni el precio del mercado internacional sino el circulo vicioso en el cual se encuentra atrapados todos los actores de la cadena de valor del algodón. Y digo bien todos los actores.

6-Problemática de fondo

El problema real en Argentina no es producir algodón, ya que los agricultores hacen esto desde hace más de 500 años.

El desafío real hoy día y el único camino para la venta del algodón argentino es el acceso a los mercados internacionales y las interacciones entre productores, negociantes internacionales, hilanderos y consumidores o sea las cadenas cortas es necesario aumentar estas cadenas y transformarlas en verdaderas redes de suministro social y económico.

7- Criterios de sostenibilidad, trazabilidad y transparencia

El algodón argentino necesita urgentemente para lograr imponerse como un algodón de referencia en el mercado internacional, que las calidades sean homogéneas mediante la clasificación por instrumento H.V.I, que el algodón sea trazable con criterios internacionales bien definidos, que el algodón obedezca a los criterios responsables de sostenibilidad ; actualmente el 20% de la producción mundial obedece a los criterios del algodón responsable y  sostenible y se prevé que en cinco años como máximo se llegue al 60% , es decir que la tendencia es clara e imparable porque es el deseo del consumidor y por ultimo la transparencia dentro del proceso de producción, desmotacion, transporte y elaboración lo cual debería venir avalado como signo distintivo de garantía por una denominación de origen por cada provincia.

La Argentina debe preparase para un desafío histórico, si consideramos que el algodón es un elemento indisociable de la seguridad alimentaria (FAO 2013) y nos referimos a la previsión de la OCDE, que prevé que en el 2050 seremos 10.000 millones de habitantes lo cual representaría si tomamos en cuenta un consumo per cápita de 3,3 kg de algodón; llegamos a un consumo mundial de 33 millones de toneladas, es evidente que habría sitio para que la producción argentina pudiera como mínimo doblar su producción no solo en hectáreas sino a través de los rindes , pudiendo pretender a un precio internacional con un bonus en vez de un malus como es el caso hoy dia.     

 

8 – Una acción de marketing conjunta, auspiciada por las federaciones algodoneras provinciales, avaladas por los gobiernos provinciales garantes de la denominación de origen y sostenida por la Nación a través de las medidas evocadas anteriormente y mediante la organización de misiones comerciales de hilanderos y negociantes extranjeros , organizadas conjuntamente con la Cámara de Buenos Aires , y las organizaciones provinciales, APPA, MAS VALOR, AAPA , etc , eventos anuales a nivel internacional y sudamericano, seminarios con participación de profesionales extranjeros y nacionales, afiliación a las organizaciones internacionales, crear “la ruta del algodón “  en cada provincia algodonera, y promover estas acciones a través de las representaciones diplomáticas en el extranjero.

 

9- Apoyar las organizaciones provinciales

El nacimiento y la gestión de organizaciones provinciales como APPA en Santa fe, MAS VALOR Y AAPA en el Chaco, a las que están adheridas todos los actores de la cadena de valor del algodón contribuye a reforzar considerablemente la cadena sirviendo además de interlocutor privilegiado entre los actores y los gobiernos provinciales. Estas asociaciones son en realidad la síntesis de las aspiraciones y los deseos de los productores y demás actores de la cadena, pero además contribuyen por medio de sus acciones en el terreno a fortalecer los lazos entre los actores creando así un verdadero “partenariado” que permita un equilibrio duradero entre los actores. Por estas razones y muchas mas que son obvias, estas asociaciones necesitan que se las apoyen ya que garantizan la objetividad y la imparcialidad en un sector donde prolifera la especulación y en donde estas organizaciones actúan como árbitros imparciales.

 

Conclusión

De la supervivencia de la cadena algodonera depende el futuro de la industria textil nacional. Una cadena de valor algodonera fragilizada llevara inexorablemente a la dependencia de las importaciones cuyos precios serán tan altos que creara una fractura social más grande acoplada a una espiral inflacionista, lo cual acentuara aún más la dependencia económica y la injusticia social. La Covid nos ha mostrado el significado de la “maldición de las materias primas”. Muchos países del mundo dependen esencialmente de sus ingresos en procedencia de las exportaciones de una u otra materia prima, empezando por la energía. Como es posible pensar en un proceso “normal” de desarrollo a medio y largo plazo si los precios mundiales de las materias primas pueden variar de simple al doble, como es el caso en este año 2020 ¿

El “después del COVID” quedara profundamente marcado por los conflictos geopolíticos en los cuales las materias primas seguirán ocupando el primer lugar y únicamente podrán enfrentarse y sobrevivir a la crisis aquellos países donde la coherencia de sus políticas esté determinada por una concertación de todos los actores de la cadena de valor. En definitiva, si miramos con una visión imparcial y retrospectiva nada ha cambiado desde que Marx y Engels escribieron en su manifiesto:

“Las materias primas son una cuestión de vida o muerte para las naciones civilizadas en donde las industrias no trabajan con las materias primas autóctonas sino con las materias primas pertenecientes a las regiones más lejanas y donde los productos son consumidos a la vez en los países de origen de esas materias primas y en todo el mundo” y como bien lo señala el profesor Philippe Chalmin , “Marx estaba en lo cierto pero no es seguro que su pensamiento estuviese orientado hacia CHINA”.

Argentina es fuente de materias primas indispensables para la seguridad alimentaria del planeta, Argentina dispone de insumos, Argentina dispone de tierras , Argentina dispone de una mano de obra altamente cualificada, Argentina  tiene profesionales de un nivel máximo que están presentes en organismos internacionales y empresas en todo el mundo , Argentina ya fue el granero del mundo , Argentina necesita únicamente COHERENCIA para ganar el desafío de la próxima década , Argentina tiene los mejores jugadores del mundo, la pregunta es ¿ En qué división Argentina va y quiere jugar ¿  No olvidemos que la característica del algodón , aquello que hace que lo queramos, aquello que hace que nuestros tatarabuelos, bisabuelos abuelos y nuestros padres , y nosotros nunca lo abandonamos es que antes que nada y por encima de cualquier factor económico , el algodón es un barómetro Social, y en ARGENTINA ; en el Chaco , en Santa fe , en Santiago en Formosa, en Misiones, en Tucumán, en Córdoba ,( y perdonen si olvide alguna provincia) el algodón se escribe con letras de nobleza.

Terminare esta disertación con un proverbio que escribí hace muchos años;

“El algodón no enriquece a nadie, pero garantiza un ingreso” 

 

Fuente: Dr. Georges Toby – Disertación para la Fundación Más Valor.