10 puntos a tener en cuenta para el inicio de la campaña algodonera

La campaña algodonera 2020/21 se aproxima y desde INTA Reconquista queremos dejar una serie de recomendaciones para comenzar la misma de la mejor manera.

Como introducción, en la Figura 1 se pueden observar las etapas fenológicas del cultivo de algodón. En la misma se observan 3 grandes etapas: vegetativa, reproductiva y de madurez.

La etapa vegetativa comienza en el momento de la siembra y finaliza cuando se desarrolla el primer pimpollo. En esta etapa, las prioridades de la planta son el crecimiento y la exploración radicular, junto con el crecimiento y expansión de las hojas para lograr la máxima cobertura de área foliar en el menor tiempo posible. La etapa reproductiva comienza con la aparición de la primera estructura reproductiva (pimpollo) y finaliza con el fin de floración efectiva, momento del ciclo que se denomina comúnmente como cut-out. En esta etapa, el cultivo priorizará el crecimiento tanto en altura como en área foliar, además de generar la mayor cantidad de pimpollos que se desarrollarán en flores y luego en cápsulas. Por último, en la etapa de madurez se finaliza el periodo de llenado y madurez de cápsulas, junto con la definición de algunos parámetros de calidad de fibra. Es importante también mencionar que, en cada una de las etapas mencionadas, se definen distintos componentes de rendimiento y calidad de fibra en nuestro cultivo y que los días entre etapa y etapa, dependen tanto de la variedad que seleccionamos como de la temperatura.

Figura 1. Fenología del cultivo de algodón. Adaptado de Paytas (2013).

Puntos a tener en cuenta para el inicio de campaña:

1) Resolución 74/2010 del SENASA:

La mencionada resolución fija fechas de siembra y destrucción de rastrojos para todas las provincias donde se cultiva algodón en la Republica Argentina. Para la provincia de Santa Fe, existen dos fechas:

  • 1 de octubre al 15 de noviembre para los Departamentos: General Obligado, Garay, San Javier y Vera para el Este de la Ruta Provincial Nº 3 y el Sur de la Ruta Nacional Nº 9. 
  • 1 de noviembre al 15 de diciembre para los Departamentos: 9 de Julio, San Cristóbal, Las Colonias, y Vera al Oeste de la Ruta Provincial Nº 3 y el Norte de la Ruta Nacional Nº 98.
  • Mayor información se puede encontrar en los siguientes links: 

http://www.senasa.gob.ar/normativas/resolucion-742010#:~:text=Que%20el%20Picudo%20del%20Algodonero,la%20dispersi%C3%B3n%20de%20dicha%20plaga. 

https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/206659/20190430

2) Margen bruto:

Es recomendable realizar un margen bruto antes del inicio de la campaña con los precios de los insumos, rendimientos y precios de venta esperados para cada lote. Este ejercicio le permitirá al productor el diseño de estrategias especificas para cada lote para la fertilización y el manejo de los distintos insumos requeridos. También posibilitará el calculo del rendimiento de indiferencia, que se define, como el rendimiento a obtener para igualar los costos y los ingresos. 

3) Puesta a punto de maquinarias y herramientas:

Este punto lo realizan perfectamente los productores, no obstante, siempre antes del comienzo de la siembra es recomendable controlar el funcionamiento tanto de los tractores como las herramientas a utilizar, ya sean implementos que se utilicen para una labranza, como para la siembra. Es importante inspeccionar para evitar obstrucciones de algún conducto, revisar el tamaño de semilla con las placas y realizar los mantenimientos de las herramientas, entre otras cosas.

4) Muestreo de suelo y planificación de fertilización:

Antes del inicio de la siembra es recomendable la toma de muestras de suelo para conocer y diagnosticar el estado químico del suelo.  El análisis nos permite conocer la fertilidad del suelo y planificar la fertilización, dependiendo la oferta de nutrientes del suelo y la demanda que tendrá nuestro cultivo, dependiendo el rendimiento que esperamos. Algunas pautas para la toma de muestreos son:

  • Diferenciar áreas o unidades homogéneas de muestreos según tipo de suelo, relieve, erosión, cultivo previo, etc.
  • Materiales para la toma de muestras: palas, barrenos, baldes o bolsas de plástico resistentes. Todos deben estar limpios y correctamente rotulados para la identificación.
  • Toma de muestras: el numero de sub-muestras y el criterio de muestreos deben ser definidos dependiendo el lote y es recomendable realizarlo junto a un técnico.
  • Profundidad de muestreo: para la mayoría de las determinaciones la profundidad recomendada es de 0 a 20 cm. En el caso de diagnostico de fertilización nitrogenada se puede tomar la muestra hasta los 60 cm de profundidad, siempre teniendo en cuenta el tipo de suelo.

Es importante recalcar que el muestreo de suelos es la primera etapa en un programa de fertilización y uso de enmiendas. Del mismo modo, es la fuente de error mas importante, por lo tanto para obtener resultados confiables, la muestra debe ser representativa del sitio a caracterizar.

5) Elección de cultivares y refugio:

Este paso es uno de los mas importantes antes del inicio de la siembra. En este punto debemos decidir que cultivar vamos a utilizar en cada uno de los lotes donde tenemos planificada la siembra. Algunas de las cuestiones que podemos tener en cuenta para decidir son:

  • Historial de rendimiento de la variedad en el lote.
  • Potencial de rendimiento de la variedad en ensayos de INTA y/o privados.
  • Largo del ciclo y fecha de siembra del cultivar.
  • Resistencia a enfermedades, herbicidas e insectos.
  • Características distintivas de la variedad (mayor tolerancia a determinado estrés, mayor % de fibra, facilidad de defoliado, vigorosidad, entre otras).
  • Costo de la semilla.
  • Calidad de fibra.

Como recomendaciones generales se deberían variar las variedades utilizadas, para disminuir los riesgos que se asumen a utilizar una sola alternativa y del mismo modo, utilizar la variedad Guazuncho 2000 en el porcentaje recomendado, como refugio de la tecnología Bollgard. Del mismo modo, es recomendable utilizar semillas con protección tanto para insectos como para enfermedades que puedan aparecer en esta etapa.

6) Control de condiciones del suelo para la siembra:

En este punto debemos controlar tanto la preparación (labranza convencional), como la temperatura y humedad del suelo en el que vamos a realizar la siembra.

En el caso que realicemos la siembra de manera convencional, es fundamental la corrección de pendientes, sectores del lote con bajos y la homogeneización del suelo. La temperatura del suelo para el inicio de la siembra debe ser de por lo menos 18 ºC en la profundidad de siembra, en horas de la mañana (10 hs ) y durante 3 días consecutivos. Por ultimo, la humedad en la cama de siembra debe ser la suficiente para que se produzca el proceso de imbibición y germinación de la semilla, es necesario remarcar, que para el cultivo de algodón, no se recomiendan profundidades de siembra mayores a 6 cm.

Es importante mencionar en este punto que el proceso de germinación y emergencia de nuestro cultivo dependerá tanto de la temperatura y la humedad del suelo como de la calidad de semilla que implantemos. Debemos brindarle a la semilla el mejor ambiente posible, esto acelerará los procesos y disminuirá los riesgos que podamos correr en esta etapa.

7) Densidad de siembra y poder germinativo: 

El calculo de cantidad de semillas a utilizar por metro lineal o unidad de superficie debe ser definido dependiendo de la densidad final por hectárea deseada y del poder germinativo de la variedad a utilizar.

El calculo de densidad final de plantas por hectárea, teniendo en cuenta la variedad, poder germinativo, pureza y plantas finales deseadas se puede realizar en la planilla de Excel que proporcionamos desde INTA Reconquista en el siguiente link:

https://drive.google.com/file/d/1htQWxGDFe7shorhAxXRbiIq_aSUYgZ7o/view?usp=sharing

8) Manejo de picudo del algodonero:

Para la lucha contra la plaga más importante del cultivo en el país es fundamental la instalación de trampas de feromonas e insecticidas en los lotes donde realizaremos la siembra a partir de 60 días antes de la siembra. Esto nos permitirá no solo el control de los insectos que caigan en la trampa, sino también, conocer la presencia de adultos y el sector desde donde ingresan al lote. El cambio de insecticida y feromona debe realizarse cada 15 a 20 días y las trampas deben estar ubicadas en lugares limpios, altos y sin presencia de malezas.

Por otro lado, debemos monitorear otras plagas que pueden aparecer en esta etapa como lo son: gusanos cortadores, trips, pulgones, broca, entre otros.

9) Manejo de malezas:

El manejo de malezas debe hacerse teniendo en cuenta el historial del lote, los cultivos previos y también los cultivos que siguen en la rotación. Con el incremento del número de malezas resistentes a los diferentes ingredientes activos de herbicidas, es fundamental contar con un programa de rotación de herbicidas y utilización de opciones como pre-emergentes y post-emergentes. Es necesario tener en cuenta el mejor momento para la aplicación de cada uno de ellos, la compatibilidad de mezclas y los tiempos o milímetros necesarios para la siembra de algodón.

10) Profesionalizar la búsqueda de pronósticos climáticos:

Utilizar pronósticos de conocida trayectoria y con estaciones meteorológicas cercanas a los lotes. Es recomendable el seguimiento de pronósticos trimestrales o semestrales y la utilización de distintos modelos de predicción para la siembra y aplicación de insumos y practicas de manejo como la fertilización y regulación del cultivo.